Ocho
Se giró para ver de quien se trataba, y se encontró con Rocío. Automaticamente sus ojos buscaron a Juan Pedro por encima del hombro de su amiga, y al no encontrar nada, se relajó visiblemente.
-¡Mariana, mira como te ves!- Dijo separandose para verla mejor.
-Mira quien habla, Rocío. Tengo suerte si mi pareja no se va contigo a mitad de la noche.- Pablo, quien estaba a lado de ellas sonrió y estiró una mano a la rubia.
-Pablo Martinez. ¿Rochi, supongo?-
-Un gusto.- Dijo ella pasando de su mano y dandole un beso en la mejilla. Acción bastante propia de Rocío, pero que descolocó un poco a Poli. Esa noche, la rubia de verdad estaba increible. Tenia puesto un vestido dorado, entallado y corto con una sola manga que caía suavemente por su brazo. El pelo, en un medio moño parecía no tener fin, y sus ojos resaltaban con el cuidadosamente puesto delineador.
-¿Puedo saber desde cuando tan...?- Lali no encontró las palabras adecuadas para expresarse.
-¿Refinada? ¿Elegante? ¿Diosa?- Completó su amiga a tono de broma y luego rió, acompañada de Lali. Pablo la miró atónito, lo que molestó a Rocío, quien se giró un poco para darle la espalda.- La verdad, el vestido era de Eugenia. No quería ponermelo, pero ya estaba bastante harta de pelear con mamá. Eso sí, invité a Peter. Deberías haber visto la cara de ella cuando lo vió. Hablando de eso, ¿Donde se metió este Juan Pedro...?-
-¿Lanzani está aquí?- Interrumpió Pablo.
Rocío le dirigió una cara de pocos amigos a Pablo quien revolvió su copa inocentemente, ella odiaba que la interrumpieran, y se enojaba bastante facil.
-Si.- Dijo secamente.
-¿Porque no vas a buscarlo, a ver si lo encuentras?- Habló Lali antes de que la otra pudiera espantarlo. Pablo asintió una vez y se retiró prometiendo que volvería a buscar a Lali para bailar el vals.
-Y tú ¿Desde cuando tienes amigos tan...chetitos?- Dijo mirando como se iba el otro.
-Ay, Rocío. Pablo es re buena persona, simplemente no lo conoces.-
-Y no tengo muchas ganas, creeme.-
Mariana rodó sus ojos y decidió no intentar convencer de nada a su amiga, era bastante cabeza dura cuando quería.
-Oye, ¿Que le sucede a Candela?- Preguntó cuando ambas ya estaban apoyadas en el bar.- Digo, a duras penas me saludó y lo unico que conseguí fue esa mirada que usaba cuando estaba molesta.-
Rocío suspiró y se pasó la mano por el cabello, mirando a la aludida bailar con sus invitados.
-La verdad no se. Despues de que te fuiste, perdímos el contacto. Cuando terminó con Victorio, estuvo mucho tiempo completamente retraida del mundo, y luego, simplemente desapareció. De vez en cuando la veía, pero cada vez estaba más delgada, se veía enferma, no lo sé. Creo que pasó por cosas dificiles. El punto es que despues de eso, no volvió a ser la misma. Aunque no lo creas, nunca más volvió a escaparse en la noche, ni a desobedecer a su madre. Se volvió una más.-
Mariana asintió una vez, y se limitó a mirar a Candela.
-Pero no se que tiene que ver eso conmigo, osea, no le hice nada para que me odie.-
-Cuando te fuiste, tal vez para mí no fue sorpresivo, pero para ella sí. Al principio se enojó, claro. Se quejaba de que como su mejor amiga, le debías una explicación. Un tiempo después, se le olvidó. Pero claro, ahí vino lo de Victorio y no supe nada más.-
Lali miró con nostalgia a su amiga, necesitaba que todas volvieran a ser las que eran antes, para devolverle algo de la normalidad perdida a su vida. Ella quería de vuelta a su Candela de hacía tres años, a la flaca que no dejaba que le pasaran por encima, que nunca hubiera aceptado una orden, ni menos una crítica. La pequeña que soñaba con ser libre, no esta chica elite en la que parecía haberse convertido.
-¿Y todos cambiaron tanto? Los chicos... Dani, Nico, Benja, Gastón...- Al mencionar a este último, notó como su amiga se revolvía incomoda.
-No, todos no.- Habló la rubia antes de que Lali pudiera preguntar algo.- Dani es la misma, María también. Ambas siguen intentando levantar ese estudio de danza... y Benja se dedica a tocar la guitarra. Le va bastante bien, por lo menos pudo pagarse un piso donde vivir...-
-¿Y los demás?- Preguntó inocente, tratando de sacar a colación el tema que a la rubia parecía haberle incomodado.
-No sé.- Mariana vio como los ojos de su amiga se volvían cristalinos de repente y soltó su vaso para poder abrazarla.
-Que sucede Ro...- Intento consolarla acariciando su espalda, mientras Rocío se apoyaba a penas sobre su hombro, sin llorar.- No tienes que contarme nada si no quieres...- Esperó a que se calmara un poco y para su sorpresa fue Rocío quien habló.
-Fuimos novios, dos años. Yo era feliz, ¿Sabes? Y creí que el también... ibamos a vivir juntos. Me prometió que me sacaría de la vida que llevaba. Porque yo estaba sola y tu ya no estabas, ni Candela, ni mi hermana... y Gastón era lo unico que tenía. Lo amaba.- Dijo separandose un poco, mirando hacia el vacío.- Lo amaba con mi vida. Y creí que era mi vía para ser felíz, pero... fui ingenua, creo. Me dejó, por telefono.- Soltó una risa ironica.- Me dijo que había conocido a otra, y que se iba con ella. Creo que esa fue la razón por la que empezé a tomar, no soportaba que otra persona más me abandonara, que me rechazara.- Miró a Mariana y la morocha sintió que el corazón se le partía.
-Perdón, fue mi culpa, fue mi culpa. Yo debería haber estado ahí, pero te dejé sola. Soy lo peor, la peor persona del mundo...-
-No, amiga. Tu tenías todo tu derecho a ser felíz, y yo lo sé.- Suspiró y se seco una lagrima solitaria que se le había escapado.- Ademas, no estuve completamente sola. Juan Pedro estuvo conmigo, fue mi alegría en todo ese tiempo.-
Los ojos le brillaron cuando habló de él.
-Me ayudo muchísimo, me mantuvo conectada a tierra. Gracias a él no olvidé quien era, le debo mucho.- Añadió un poco más bajo y se volvió a ella, con la misma sonrisa alegre de siempre.- Al principio, cuando te fuiste, el también cambió un poco. Osea, no lo ví durante un tiempo. Fue como si le hubiera afectado tu partida.- Río un poco.- Ni que te conociera de hace mucho tiempo, digo, te conoció esa misma noche. ¿Viste el efecto que causas?- Le dió una pequeña palmada y Mariana rió incómoda.
No le gustaba mentirle a su amiga, pero no tenía que ser especialmente inteligente para notar que a Rocío le pasaban cosas con Peter, y ella no era quien para volver a arrebatarle la felicidad que conseguía al lado de él.
No podía contarle que ellos si se conocían de antes, de mucho antes. Tres meses y medio, para ser exactos. Los había presentado Dani, y enseguida hubo una conexión increible. Esa noche y después de unas copas de más, terminaron en su cama. Pero no todo terminó ahí, porque volvieron a encontrarse. Y de una forma u otra, siempre terminaban acostandose juntos, la atracción que había cuando estaban cerca, claramente podía con ellos. Seguramente el termino que más se acercaba a la relación que tenían era el de 'Amantes', pero a Lali no le gustaba pensar así. No era que se arrepintiera, ella estaba segura que podrían haber llegado a tener algo serio, pero ahí sucedió lo que sucedió, y se vió obligada a irse. No le quedaba otra, pero no podía contarle a nadie, no aún. Pensó en que Rochi no le ocultaría nada, pero para Marian no era tan facil. Mientras estaba con Peter, ella no tenía ni idea de que era el mejor amigo de la rubia, y la noche que se enteró fue la misma noche en que se desencadenó todo, aunque las dos cosas no hubieran tenido nada que ver. Decidió que Rocío merecía sinceridad, y se decidió a contarle la verdad de su partida. Tal vez no le contaría ahí mismo, pero ahora sabía que lo haría, mas adelante. Y eso la hacía sentirse bastante mejor.
* * *
Candela se movía con gracia por entre los invitados, intentando parecer normal. Cada cierta cantidad de minutos revisaba el gran reloj del salón, comprobando que la noche parecía pasar cada vez mas lenta. Y que se acercaba la hora del vals, el cual ella y su madre tendrían que iniciar. Pero la pareja que la madre de Cande le había concertado, había anunciado su inasistencia esa tarde producto de una gripe. Estiró nerviosa los plegues de su vestido mientras conversaba con el Señor Igarzabal y su madre, a quien esta última le explicaba algo sobre la arquitectura de la casa que Candela n llegaba a entender.
-Oh, mi vida.- Comentó Diana, su madre, tomandola suavemente por el brazo.- Es hora del vals, había olvidado decirte que te encontré nuevo acompañante.
-¿Si? ¿Quien?- La morocha estiró el cuello intentado divisar a su nueva pareja.
-Por ahí debe de andar...- Susurro mientras su padre se acercaba a ellas.
-¿Listas?-
-Mi pareja...-
-Ahí viene mi amor.- Le susurró en el oido Diana mientras era arrastrada por su esposo a la pista.
Candela se giró buscando a alguien, y al no encontrar a nadie, volvió a enfocar su mirada en sus padres que bailaban al centro de la pista. No sabía porque su madre se había empeñado en la idea de un vals para la fiesta, pero la joven Vetrano no había rechistado. La verdad, no le había tomado importancia, hasta ese momento en que no tenía con quien bailar. Dirigió a su madre una mirada preocupada, que ella no pareció ver. Bufó para sí misma, y justo en ese momento una mano la tomó por la cintura y con un giro perfectamente coreografiado la incluyó en el baile. No tuvo tiempo de verlo hasta que ya estuvieron meciendose por la pista al compás de la música, y en ese momento su corazón se detuvo completamente.
-Agustín...- Susurró sin apenas abrir los labios, sintiendo de repente calor emerger de su espalda, en donde él tenía la mano apoyada.
-Te eché de menos.- Susurró el a su odio y la hizo girar cuando el baile lo indicó, como si fuera lo más normal del mundo. Vió como su madre le sonreía desde su posición, e intentó por todas las fuerzas que las piernas no le flaquearan. No en ese momento, no delante de todos.
Mis vidas, ¿Como estan? ¿Como les ha tratado la vida? A mi no tan bien, como saben las que mantienen contacto externo conmigo. Mi viaje fue cancelado, debido a que el avión no pudo partir. No pude cumplir mi sueño, pero entiendo que fue mala suerte. No puedo hacer nada para cambiarlo. Talvez el próximo año, o en un par más, pueda volver a intentarlo. ¡Ojalá! Pero esto se los cuento para explicarles el porque no había subido. No estaba de animos, y sabía que si escribía, estaba tan deprimida que podría haberlos matados a todos, y no da jaja.
Con esto se aclaran un par de cosas... La fiesta no termina aún, faltan encuentros.
Las que preguntaron, Candela esta enojada con Mariana porque al volver esta, vuelve la parte de su pasado que ella quiere olvidar a toda costa. Pero no se lo admite a sí misma, y lo tapa diciendo que no le perdona el haberse ido y haberla dejado sola.
Ojalá eso les aclare algo, si tienen más preguntas (se que sí) dejenlas y veré que puedo responderles que no se vaya a ir revelando con el tiempo, se que no soy muy explícita cuando escribo.
Un beso, y como quién diría...La noche es joven...
Sofía.
Con esto se aclaran un par de cosas... La fiesta no termina aún, faltan encuentros.
Las que preguntaron, Candela esta enojada con Mariana porque al volver esta, vuelve la parte de su pasado que ella quiere olvidar a toda costa. Pero no se lo admite a sí misma, y lo tapa diciendo que no le perdona el haberse ido y haberla dejado sola.
Ojalá eso les aclare algo, si tienen más preguntas (se que sí) dejenlas y veré que puedo responderles que no se vaya a ir revelando con el tiempo, se que no soy muy explícita cuando escribo.
Un beso, y como quién diría...La noche es joven...
Sofía.
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